La autocompasión: La bondad amorosa hacia uno mismo





La autocompasion



Una de mis escritoras de cabecera es KRISTIN NEFF, esta autora desarrolla la autocompasión como una técnica de meditación  y contemplación para conectarnos con el presente, el dolor personal  y otros seres. 

Vivimos en una sociedad competitiva en donde la autoestima descansa en  compararnos y competir exitosamente contra otros. Estas actitudes promueven la desconexión con los demás y cuando perdemos, podemos tender a autocriticarnos.

 Como lo explica muy bien el Dalai Lama:  "Uno de los inconvenientes de vivir en una cultura que sobrevalora el individualismo y el logro personal es que cuando no alcanzamos nuestros objetivos sentimos que sólo nosotros somos los culpables".

KRISTIN NEFF encontró en el Budismo la práctica de la autocompasión como una poderosa herramienta de autocuidado personal y una forma amable para lidiar con el fracaso y las pérdidas, que todos como humanos imperfectos atravesamos constantemente.

Con la autocompasión, te valoras y cuidas de ti porque intrínsecamente eres digno de cuidado e interés como cualquier ser humano; es totalmente independiente si te han juzgado positivamente, tus éxitos o pérdidas, etc. Y esto tiene sentido porque en cada uno de nosotros habita nuestra naturaleza iluminada a la cual podemos acceder a través de la práctica de la meditación y la contemplación.

Estos son los tres componentes de la autocompasión según Kristin Neff:

Auto-bondad (self-compassion):

Esto implica ser amable y cálido con uno mismo cuando atravesamos una situación desafiante, fracasamos o nos sentimos inadecuados; en vez de ignorar nuestro dolor y darnos con palo a través de la autocrítica.

Es natural intentar ser bondadosos o amables con las personas que estimamos.  Les hacemos entender que es humano cuando fracasan, les tranquilizamos y damos nuestro respeto y apoyo cuando se sienten mal, les reconfortamos y consolamos cuando atraviesan por momentos difíciles; en otras palabras, muchos de nosotros somos muy buenos para ser amables o bondadosos y entender a los demás, pero   por qué no darnos a nosotros mismos ese mismo cuidado  amable que damos a las personas que estimamos.

Humanidad Común: 

A veces cuando nos sentimos indispuestos y mal con nosotros mismos nos cerramos en una especie de visión de tunel como si el resto de la humanidad no existiera. Sin embargo, cuando recordamos que el dolor es parte de la experiencia humana compartida, cada momento de sufrimiento tiene el potencial para ser transformado en un momento de conexión con los demás.

Cada uno experimenta dolor, no importa quién es o donde vive. Esto es lo que distingue la autocompasión (self-compassion) de la autolástima (self-pity). Mientras la autolástima dice “Pobre de mí”,  la autocompasión reconoce que el sufrimiento es parte de la experiencia humana compartida. El dolor que YO siento en tiempos difíciles es el mismo dolor que TU sientes en tiempos difíciles. Las causas del problema son distintas, las circunstancias son distintas, el grado de dolor es también distinto, pero la experiencia básica es la misma.


Práctica de Atención Plena (Mindfulness) 

Consiste en  observar con atención, curiosidad y sin juicios  nuestro dolor, admitimos nuestro sufrimiento, aceptamos  que nuestro yo siente carencia, pero al mismo tiempo somos consciente de ese espacio ilimitado que acoge todo lo que surge. Me cuesta explicarlo en palabras, pero en ese espacio no hay daño, pérdida, ni ganancia, está más allá de bien y mal. Esa es nuestra verdadera naturaleza.








Comentarios

Entradas populares de este blog

El trauma no atendido general violencia y pérdidas económicas

Poema # 2 ¿Qué es le mente?